Encontramos aquí, una oportunidad para demostrar a todos y a cada uno de los turistas y visitantes, la raza bravía que caracteriza al santandereano; poniendo a prueba toda su creatividad e imaginación, aprovechando los recursos que la tierra le proporciona, para la fabricación de ladrillos y tejas que se lleva acabo en modestos talleres o tejares atendidos por un reducido número de trabajadores. Las formas de elaboración son de carácter manual, la cocción se realiza en hornos de doble cámara, conocidos como “hormigueros” y el repertorio de productos es reducido. |